Los doce trabajos de Hércules
Los doce trabajos de Hércules En la provincia de Calidonia durante la despoblación y solidumbre, en tanto que fue gastada y embargada del gigante Antheo, como de suso es dicho en el capítulo viij, se criaron muchas salvajes bestias por aquella provincia, y por andar a su talante crescieron en la desacostumbrada manera faziéndole muy grandes y fieras. Entre las quales más aseñalado y nozible aparesció un puerco montés, de la grandez del qual los pohetas afirman que era menor que el buey de Calidonia y mayor que el buey de Cecilia. Tal era este puerco que semejable ni tan grande en algund tiempo no se lee que fuese visto en alguna partida del mundo. Éste engañava las pequeñas poblaciones que en Calidonia quedadas eran. E quando le fallesció de los ombres y fuertes en que fartase la su fambre yr a las salvajes bestias que en el monte con él moravan no dava folgura. Fue sentido el su enojo y daño, mas después por Hércules fue partido el río Athaleo. E por el regamiento de la una parte de aquel, Calidonia fue tornada a poblar segund en el dicho octavo capítulo es amencionado. Ca este puerco las viñas que nuevamente plantavan, gastándolas no dexava crescer. E los panes y otras fructas con grande trabajo y afán sembrados, ya produzidos o salidos, abatía o derribava. E los que tajavan la madera en el monte para labrar las casas se comía. E los que buscavan la caça de las aves para él eran de manera que sin armas y mucha compañía no osavan por los caminos de allí cercanos andar. Oviéronse porende los mayores de aquella provincia allegar en uno por dar remedio y aver consejo en tanto daño y tan cotidiano mal, aviendo ya provado por los lazos y tirar de ballesta el enemi- /fo. X XIII v/ -gable puerco acabar. No les aprovechó algo, ca él quebrava las ataduras de las dobladas cuerdas con su fuerça. E el su cuero era tan duro que las saetas agudas pasar no le podían.