Eneida
Eneida 100 También sus compañeros van brindando gozosos las ofrendas que pueden
y colman los altares o inmolan novillos en su honor. Otros colocan
en hileras los calderos de bronce y tendidos por la yerba
ensenan ascuas vivas bajo los asadores y tuestan las entrañas de las víctimas.
105 Era llegado el esperado día. El tiro de corceles de Faetonte
venía ya trayendo limpia de nubes la novena aurora.
La nueva y nombre del famoso Acestes había conmovido a los pueblos vecinos.
Formando alegres grupos habían ya llenado la ribera, deseosos todos
de ver a Eneas y a los suyos, y aun algunos dispuestos a tomar parte en la liza.
110 Empiezan por poner a la vista de todos en el centro del ruedo
los premios, sacros trípodes, verdes coronas, palmas, el galardón de la victoria,
y armaduras y vestes recamadas de púrpura y talentos de plata y oro.
Desde lo alto de un otero anuncia la trompeta con su son el comienzo de los juegos.