Eneida
Eneida Los tres primeros tendrán premios aparte y ceñirá sus frentes dorado olivo.
310 El primer vencedor tendrá un corcel con su rico jaez, el segundo una aljaba
llena de flechas tracias que ciñe un tahalà con su ancha franja de oro
sujeto de una fÃbula labrada en lisa gema.
Podrá ir contento con este almete argólico el tercero».
Dice. Ocupan sus puestos. De repente, al oÃr la señal
315 dejando atrás el linde devoran el espacio,
lo mismo que un turbión se precipitan todos, fija en la meta la mirada.
Niso marcha en cabeza, radiante, destacado de todos largo trecho,
más raudo que los vientos y que alado rayo. Cercano a él, sÃ, pero cercano
320 a gran distancia le va siguiendo Salio.
Luego viene un espacio y viene EurÃalo.
En pos de EurÃalo, Hélimo y enseguida Diores. Miradlo, va volando tras él,
ya le pisa los talones, ya da inclinado en su hombro. Si faltara más trecho
325 deslizándose rápido le habrÃa adelantado o dejara indecisa la victoria.