Eneida
Eneida con un grito y un restallo de látigo.
580 Ellos van galopando en dos filas iguales
y los tres escuadrones deshacen la formación
dividiéndose en bandos. Y a una nueva señal volviendo grupas
se acosan lanza en ristre. Y emprenden una nueva carrera.
Y luego se repliegan enfrentándose un grupo y otro grupo
a través del terreno. Y van trenzando giros y más giros
585 y parecen trabados en combate, ahora huyendo
o dejando la espalda al descubierto,
ahora vuelven sus armas
dispuestas al ataque, ahora han hecho las paces
y ya van pareados cabalgando. Como es fama que antaño,
allá en la Creta montañosa
tenía el Laberinto un pasadizo entretejido de paredes ciegas,
590 y una equívoca trampa con sus mil direcciones en donde iba cortando
la señal de avanzar una maraña inextricable que no dejaba echar pie atrás,
con parecida traza los hijos de los teucros en sus potros van trabando sus pasos