Eneida
Eneida y entretejen su juego de fugas y de asaltos, igual que los delfines
que, nadando en el piélago espumante, sesgan el mar Carpacio[137]
595 y el libio entre retozos por las olas. Ascanio fue el primero
que restauró esta suerte de carrera a caballo y estas justas
cuando ciñó de muros Alba Longa
y el que enseñó su juego a los latinos primitivos
como él de adolescente los corría a una con los muchachos troyanos.
600 Los de Alba lo enseñaron a sus hijos. De ella lo recibió la excelsa Roma
que ha conservado la costumbre de este rito ancestral.
Y aún hoy día se llama Troya el juego[138] y a los muchachos escuadrón troyano.
Estos fueron los juegos que Eneas celebró en honor de su padre venerable.
605 Entonces la fortuna cambió por vez primera y dio en quebrar su valimiento.
Mientras con varios juegos van rindiendo a su túmulo los honores rituales,