Eneida
Eneida cuáles fueron los reyes que alzaron sus banderas,
qué tropas atestaron los campos de batalla
siguiendo a cada cual, qué casta de guerreros floreció
en la fecunda tierra itálica,
645 qué guerras la abrasaron, vosotras, diosas, lo tenéis presente y podéis relatarlo;
a nuestro oÃdo apenas ha llegado más que un hálito tenue de su fama.
El primero en emprender la guerra y armar sus escuadrones
es el feroz Mezencio[234] —el de impÃo desdén hacia los dioses—,
llegado de las costas de Etruria. A su lado venÃa su hijo Lauso
—no hubo entre todos mozo más hermoso,
650 como no fuera Turno laurentino—, Lauso diestro en domeñar potros
y en vencer a las fieras.
Viene al frente de mil hombres
que en vano le han seguido de la ciudad de Agila,
digno de mayor dicha de la que hubo
bajo la tiranÃa de su padre, digno de mejor padre que Mezencio.