Eneida
Eneida 655 Tras éstos Aventino[235], luciendo sobre el césped su carro,
galano de la palma de victoria
y sus potros vencedores, el hijo hermoso del hermoso Hércules.
En su escudo porta el blasón paterno:
la hidra ceñida de un manojo de cien sierpes.
Fue la sacerdotisa Rea la que en el bosque del collado Aventino, de su unión con un dios,
660 llegó a traerlo furtiva a las regiones de la luz, cuando el héroe de Tirinte
tras dar muerte a Gerión arribó victorioso a los campos laurentinos
y sus vacas iberas bañó en las aguas del Tirreno.
Sus hombres van armados al combate con dardos y con terribles picas
y blanden en sus manos corvo alfanje y rejones sabelios.
665 El jefe marcha a pie, enrollando a su cuerpo una piel gigantesca de león,
de horrenda crin revuelta, de albos dientes, con que corona su cabeza.
De esta traza subía al palacio del rey
con los hombros cubiertos con el atuendo de Hércules.
670 Después viene Catilo con el brioso Coras,