Eneida
Eneida No me ha hecho recelar tu condición de jefe de los dánaos ni de árcade,
ni que te halles unido por tu estirpe con los dos hijos de Atreo.
130 Es mi valor y los santos oráculos divinos,
el origen común de nuestros ascendientes
y tu fama extendida por el mundo lo que me une contigo
y me ha traÃdo hasta aquà de buen grado
siguiendo los designios de los hados.
Dárdano, el primer padre y fundador de la ciudad de Ilión,
135 nacido, según dicen los griegos, de la Electra de Atlante,
se trasladó a la Tróade;
a Electra le dio el ser el poderoso Atlante,
el que en su hombro sustenta la bóveda celeste.
Vuestro padre es Mercurio, aquel que concibió la blanca Maya
y dio a luz en un pico del gélido Cilene. Pero a Maya, si damos algún crédito
140 a lo que hemos oÃdo. Atlante es quien la engendra, el mismo Atlante
que alza la bóveda estrellada. Asà nuestras familias
son dos ramas, las dos de un mismo tronco[258].