Eneida

Eneida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Avanzan a la par sobre las olas que al nadar van hendiendo.

Son tantas como proas de bronce se alineaban primero en la ribera.

Reconocen de lejos a su rey y danzando le rodean.

La más diestra en hablar de todas ellas,

225 Cimodocea le sigue, asida la popa con la diestra

—sobresale su pecho a flor del agua—,

con su otra mano agita por debajo como un remo las ondas silenciosas.

Y habla así con Eneas que lo ignoraba todo:

«Pero, ¿velas tú, Eneas, vástago divino?

Vela y suelta las jarcias a las lonas. Somos tus naves, pinos un día

230 de la cumbre sagrada del monte Ida, ahora ninfas marinas.

Cuando el rútulo traidor nos acosaba a hierro y fuego

por arrumbarnos de cabeza, rompimos contrariadas las amarras

con que tú nos ataste y vamos por el mar en busca tuya.

Se apiadó de nosotras la gran Madre y nos dio esta traza que ves


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker