La Eneida
La Eneida agitarse alrededor y en el abierto santuario sonar su trípode.
Caemos al suelo de rodillas y una voz llega a nuestros oídos:
"Duros Dardánidas, la tierra que os creó primero de la raza
de vuestros padres, esa misma con alegre seno
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os acogerá al volver. Buscad a la antigua madre.
Aquí la casa de Eneas gobernará sobre todas las riberas
y los hijos de sus hijos y los que nazcan de ellos."
Esto Febo, y en medio del tumulto una gran alegría
nació, y todos preguntan cuáles son esas murallas,
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a dónde llama Febo a los errantes y les manda volver.
Mi padre entonces, evocando los recuerdos de los más viejos,
"Escuchadme, señores de Troya -dice-, y conoced vuestras esperanzas.