La Eneida
La Eneida 115
El camino no es largo: con que Júpiter nos asista,
la tercera luz dejará nuestra flota en las costas de Creta"
Dicho esto rindió en los altares honores merecidos,
un toro a Neptuno, un toro para ti, bello Apolo,
una oveja negra a la Tormenta y a los felices Céfiros una blanca.
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"Vuela el rumor de que ha sido expulsado del reino de su padre
el rey Idomeneo, que desiertas estaban las playas de Creta,
que la región está libre de enemigos y sedes vacías nos aguardan.
Dejamos el puerto de Ortigia y por el mar volamos
y por Naxos con los collados de Baco y la verde Donusa
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y Oléaros y la nívea Paros y esparcidas por las aguas
las Cícladas pasamos y los mares encrespados de tierras numerosas.
El grito de los marinos salta al aire en reñida disputa: