La Eneida
La Eneida los pueblos e igual cantaba hechos verdaderos y no:
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había llegado Eneas, nacido de sangre troyana,
y se había dignado la hermosa Dido unirse a este hombre;
templaban ahora su invierno con todo regalo descuidando
sus obligaciones reales, atrapados en pasión vergonzosa.
Difunde la diosa estas mentiras por la boca de los hombres.
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Al punto dirige su rumbo hacia el rey Yarbas
y enciende su corazón con palabras y aumenta su enojo.
Éste, engendrado por Hamón y una ninfa Garamanta raptada,
cien templos enormes a Júpiter en su ancho dominio
levantó y cien altares y había consagrado un fuego vigilante,