La Eneida
La Eneida 555
la estirpe egregia de Venus y el propio rey Latino.
Y no querría el padre que reina en la cima del Olimpo
que andes dando vueltas libremente por las auras del éter.
Deja estos lugares. Si algo queda aún del azar en las manos,
yo misma lo conduciré." Con esta voz habló la hija de Saturno;
560
la otra por su parte alzó sus alas estridentes de culebras
y volvió a su puesto del Cocito dejando las alturas.
Hay un lugar en el centro de Italia al pie de altas cumbres,
noble y nombrado por su fama en muchas partes,
los valles del Ansanto; un negro flanco de bosques
565
con denso follaje lo ciñe por dos lados y un fragoso
torrente resuena en las rocas y el torcido remolino.