La Eneida
La Eneida 690
Al caudillo Turno, enfurecido en otra parte
y asustando a los hombres le llega la noticia de que hierve
el enemigo con la nueva matanza y ofrece las puertas abiertas.
Deja lo emprendido y llevado de una ira tremenda
corre a la puerta dardania y contra los hermanos orgullosos.
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Y tumba primero arrojando su lanza a Antífates
(pues era el primero en presentarse), bastardo del noble Sarpedón,
de madre tebana: vuela el ítalo cornejo
por el aire sutil y clavado en el estómago se esconde
en lo hondo del pecho; devuelve la gruta de la negra herida
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un río de espuma y se empapa el hierro del pulmón atravesado.