La Eneida
La Eneida 740
"Empieza tú, si te atreves, y cruza conmigo tu diestra;
contarás a PrÃamo que aquà también has encontrado a Aquiles."
Asà dijo. El otro con todas sus fuerzas blande
y arroja su lanza llena de nudos y con la corteza;
le recibieron las auras. Desvió Juno Saturnia
745
el golpe inminente y se clava la lanza en la puerta.
"No escaparás tú de esta arma que maneja con fuerza
mi diestra, ni es como tú el que ahora golpea":
asà dice, y salta con la espada en alto
y entre las sienes por mitad le parte con el hierro
750
la frente y las jóvenes mandÃbulas con espantosa herida.