La Eneida
La Eneida que se levante el sitio? Otra vez amenaza el enemigo los muros
de la naciente Troya y de nuevo otro ejército,
y otra vez se alza desde la Arpos etolia el Tidida
contra los teucros. Así que creo que faltan sólo mis heridas,
y siendo hija tuya estoy esperando las armas mortales.
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Si sin tu aprobación y en contra de tu numen los troyanos
vinieron a Italia, que laven su pecado y no les brindes
tu auxilio; si, por el contrario, tanto oráculo siguieron
que les daban dioses celestes y Manes, ¿por qué puede nadie
cambiar ahora tus órdenes y por qué fundar nuevos hados?
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¿Para qué mencionar el incendio de las naves en la costa ericina,