La Eneida
La Eneida y rescatarlo incólume para Dauno, su padre.
Ahora, que muera y sufra castigo de los teucros con sangre piadosa.
Y, sin embargo, él recibió su nombre de nuestra estirpe
y es Pilumno su cuarto padre, y con mano generosa
y muchos presentes colmó a menudo tus umbrales."
620
Brevemente le dice así el rey del etéreo Olimpo:
"Si me estás suplicando un retraso en la muerte que acecha
y una tregua para el joven que ha de caer y quieres que así lo determine,
dispón la huida de Turno y líbralo de la hora presente:
hasta aquí me es posible ceder. Pero si bajo estas plegarias
625
se esconde una venia más alta y piensas todo
remover y alterar la guerra, vana esperanza alimentas."