La Eneida
La Eneida de batallas que tantos guerreros libraron desde el antiguo origen de la raza.
Eneas (pues no deja descansar a sus pensamientos su amor
de padre) envía por delante a las naves rápido a Acates,
que cuente a Ascanio todo esto y a la ciudad lo traiga;
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todo el cuidado de su querido padre se pone en Ascanio.
Presentes además salvados de la ruina de Troya
manda traer, un vestido bordado con dibujos de oro
y un velo festoneado en acanto azafrán,
ornato de la argiva Helena que había traído ella
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de Micenas al venir a Pérgamo y a unos prohibidos
himeneos, maravilloso regalo de su madre Leda;
y el cetro además que un día llevara llione,
la mayor de las hijas de Príamo, y para el cuello un collar