Cándido
Cándido Reparó Martin en unos estantes cargados de libros ingleses. Bien creo, dixo, que un republicano se recrea con la mayor parte de estas obras con tanta libertad escritas. SÃ, respondió Pococurante, bella cosa es escribir lo que se siente; que es la prerogativa del hombre. En nuestra Italia toda solo se escribe lo que no se siente, y no son osados los moradores de la patria de los Césares y los Antoninos á concebir una idea sin la venia de un DomÃnico. Mucho me contentaria la libertad que á los ingenios ingleses inspira, si no estragaran la pasión y el espÃritu de partido quantas dotes apreciables aquella tiene.