Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Cuanto más se desprecian las supersticiones de los monjes, más respetados son los obispos y más considerados son los sacerdotes; no hacen sino el bien, y las ultramontanas supersticiones monacales harÃan mucho mal. Pero, de todas las supersticiones, ¿no es la más peligrosa la de odiar al prójimo por sus opiniones? ¿Y no es evidente que serÃa todavÃa más razonable adorar el santo ombligo, el santo prepucio, la leche y el vestido de la Virgen MarÃa que detestar y perseguir a nuestro hermano?