Contra el fanatismo religioso
Contra el fanatismo religioso Los fariseos creÃan en la fatalidad y en la metempsicosis. Los esenios creÃan que las almas de los justos iban a las Islas Afortunadas, y las de los malos a una especie de Tartaria. No hacÃan sacrificios; se reunÃan en una sinagoga particular. En una palabra, si se quiere examinar el judaÃsmo de cerca, nos asombrarÃa encontrar la mayor tolerancia en medio de los más bárbaros horrores. Es una contradicción, es cierto; casi todos los pueblos se han gobernado con contradicciones. ¡Feliz aquella que aporta costumbres dulces cuando se tienen leyes sangrientas!