El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El genio del gran Condé no pudo nada contra las mejores tropas de Francia e Inglaterra. El ejército español fué destruido; Dunkerque se rindió poco tiempo después. El rey acudió con el ministro para ver desfilar a la guarnición. El cardenal no dejó que Luis XIV apareciera ni como guerrero ni como rey; Luis XIV no tenía dinero que distribuir entre los soldados; apenas lo servían; cuando estaba en el ejército iba a comer a la mesa de Mazarino o del mariscal de Turena. Este olvido de la dignidad real no era en Luis XIV consecuencia del desprecio por el fausto, sino del desorden de sus finanzas y del cuidado que ponía el cardenal en guardarse para sí el esplendor y la autoridad.
Luis entró en Dunkerque tan sólo para devolvérsela a lord Lockhart, embajador de Cromwell. Mazarino trató de eludir lo pactado mediante algún subterfugio y no restituir la plaza; pero Lockhart amenazó, y la firmeza inglesa triunfó sobre la habilidad italiana.