El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Desde hacÃa mucho tiempo la Europa cristiana podÃa considerarse (incluyendo Rusia)[4] como una especie de gran república dividida en varios estados, unos monárquicos, los otros mixtos; éstos aristocráticos, aquéllos populares, pero relacionados todos los unos con los otros; con un mismo fundamento religioso, a pesar de estar divididos en diversas sectas, e iguales principios de derecho público y de polÃtica, desconocidos en las demás partes del mundo. Gracias a estos principios, las naciones europeas no esclavizan a sus prisioneros, respetan a los embajadores de sus enemigos, se ponen de acuerdo acerca de la preeminencia y de algunos de los derechos de ciertos prÃncipes, asà como de los del emperador, de los reyes y de los demás potentados menores, y, sobre todo, es común a todas la sabia polÃtica de mantener entre ellas, mientras sea posible, el equilibrio del poder, establecido mediante negociaciones, en medio de la' guerra inclusive, y por el mantenimiento en los distintos paÃses de embajadores, o espÃas menos honorables, cuya tarea consiste en advertir a las demás del curso de los propósitos de una sola, dar oportunamente la alarma a Europa, y proteger a los más débiles de las invasiones que el más fuerte está siempre dispuesto a emprender.
