El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Como hemos visto,[47] Ricardo Cromwell sucedió pacíficamente y sin oposición en el protectorado a su padre, como un príncipe, de Gales hubiera sucedido a un rey de Inglaterra. Ricardo demostró que del carácter de un solo hombre depende con frecuencia el destino del estado. Tenía un genio muy contrario al de Oliverio, Cromwell, poseía toda la dulzura de las virtudes civiles y carecía de la intrepidez feroz que lo sacrificaba todo a sus intereses. Hubiera conservado la herencia adquirida por los trabajos de su padre simplemente con dar muerte a tres o cuatro grandes oficiales del ejército que se oponían a su elevación. Prefirió dimitir a reinar por el asesinato; vivió como particular, y aun ignorado, hasta la edad de noventa años, en el país del cual había sido el soberano durante unos días. Después de renunciar al protectorado viajó por Francia; es sabido que un día, en Montpellier, el príncipe de Conti, hermano del gran Condé, hablándole sin conocerlo, le dijo: “Oliverio Cromwell era un gran hombre pero su hijo Ricardo es un infeliz que no sabe gozar del fruto de los crímenes de su padre.” Sin embargo, Ricardo vivió dichoso y su padre no conoció nunca la felicidad.