El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La corte romana no hizo más que irritar al rey sin poder perjudicarlo. El parlamento de Provenza ordenó comparecer al papa y mandó apoderarse del condado de Aviñón. En otro tiempo, las excomuniones de Roma hubieran sido la consecuencia de esos ultrajes; pero eran armas gastadas, que se habían tornado ridículas; el papa debió, pues, doblegarse y se vio obligado a desterrar de Roma a su propio hermano, a enviar a su sobrino, el cardenal Chigi, en calidad de legado a latere a dar satisfacción al rey, a disolver la guardia corsa y a erigir en Roma una pirámide con una inscripción que refería la injuria y la reparación. El cardenal Chigi fue el primer legado de la corte romana enviado para pedir perdón, pues antaño los legados iban a dictar leyes y a imponer diezmos. El rey no se contentó con hacer reparar un ultraje con ceremonias pasajeras y monumentos que también lo son (porque permitió, algunos años más tarde, la destrucción de la pirámide); sino que obligó a la corte de Roma a prometer la devolución de Castro y Ronciglione al duque de Parma, y a indemnizar al de Módena por sus derechos sobre Comacchio, sacando de un insulto el honor de ser el. protector de los príncipes de Italia.