El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Esta provincia, entonces bastante pobre en dinero, pero muy fértil, bien poblada, con una extensión de cuarenta leguas de largo por veinte de ancho, llevaba el nombre de Francia y lo era en efecto. Los reyes de España eran más bien sus protectores que sus dueños. Aunque el país perteneciera al gobierno de Flandes dependía poco de él; su parlamento y su gobernador compartían y se disputaban la administración toda del Franco —Condado. El pueblo gozaba de grandes privilegios, respetados siempre por la corte de Madrid, que cuidaba a una provincia celosa de sus derechos y vecina de Francia. También Besançon se gobernaba como ciudad imperial. Jamás pueblo alguno vivió bajo una administración más suave, ni fué tan adicto a sus soberanos. Este amor por la casa de Austria se conservó durante dos generaciones, amor que era en el fondo el de su libertad. En fin, el Franco —Condado era feliz pero pobre, y como era una especie de república, en él habían facciones. A pesar de lo que diga Pélisson, no sólo se empleó la fuerza.