El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La grandeza española no fué, durante el reinado de Felipe III, más que un vasto cuerpo sin sustancia, con más prestigio que fuerza.
Felipe IV, heredero de la debilidad de su padre, perdió Portugal por su negligencia, el Rosellón por la poca fuerza de sus armas y Cataluña por los abusos de su despotismo. La fortuna no podía favorecer durante mucho tiempo a reyes semejantes en sus guerras contra Francia. Si las divisiones y los errores de sus enemigos les hacían obtener algunas ventajas, perdían el fruto de ellas por su incapacidad. Además, mandaban a pueblos cuyos privilegios les daban el derecho de servir mal: los castellanos tenían la prerrogativa de no combatir fuera de su patria; los aragoneses defendían sin cesar su libertad contra el consejo real, y los catalanes, que miraban a sus reyes como enemigos, no les permitían siquiera reclutar milicias en sus provincias.
Sin embargo España, unida al Imperio, ponía un peso temible en la balanza de Europa.
DE PORTUGAL