El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El rey, poco impresionado por estos lejanos sucesos, dejaba madurar su gran designio de conquistar todos los Países Bajos, y de comenzar por Holanda. La' ocasión se hacía día a día más favorable. Esta pequeña república dominaba en los mares, pero en tierra era más débil que nadie. Aliada con España e Inglaterra, en paz con Francia, descansaba con demasiada seguridad en los tratados y las ventajas de un comercio intenso. Sus tropas de tierra eran desorganizadas y despreciables en la misma proporción que su armada era disciplinada e invencible. Burgueses que no salían nunca de sus casas y que pagaban gentes de la hez del pueblo para hacer el servicio en su lugar integraban su caballería. La infantería se hallaba, sobre poco más o menos, al mismo nivel; los oficiales, y aun los comandantes de las plazas fuertes, eran hijos o parientes de los burgomaestres, criados en la inexperiencia y la ociosidad, y que consideraban sus empleos como los sacerdotes miran sus beneficios. El pensionario Juan de Witt quiso corregir este abuso, pero no lo deseó bastante; ésta fué una de las más grandes faltas de ese republicano.