El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV (Mayo de 1670) Una princesa de veintiséis años fué la plenipotenciaria que debió consumar el tratado con el rey Carlos. Se tomó como pretexto del traslado de Madame a Inglaterra un viaje que el rey quiso hacer por los lugares de sus nuevas conquistas: Dunkerque y Lila. La pompa y la grandeza de los antiguos reyes de Asia no se aproximaban a la magnificencia de ese viaje. Treinta mil hombres precedieron o siguieron la marcha del rey, destinados unos a reforzar las guarniciones de los países conquistados, otros a trabajar en las fortificaciones, y otros más a aplanar los caminos. El rey llevaba consigo a su esposa la reina, a todas las princesas, y a las más bellas mujeres de la corte. Madame brillaba en medio de ellas y gustaba en el fondo de su corazón del placer y la gloria de todo este aparato que rodeaba su viaje. Fue una continua fiesta desde Saint-Germain hasta Lila.
El rey, que deseaba ganarse los corazones de sus nuevos súbditos y deslumbrar a sus vecinos, desparramaba por todas partes sus liberalidades con profusión, prodigando el oro y las pedrerías a todo el que tuviera el menor pretexto para hablarle. La princesa Enriqueta se embarcó en Calais para ver a su hermano, que se había adelantado hasta Cantórbery. Carlos, seducido por la amistad hacia su hermana y el dinero de Francia, firmó todo lo que quería Luis XIV, y preparó la ruina de Holanda en medio de los placeres y las fiestas.