El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Extraordinarias costumbres, introducidas desde hacia más de setecientos años entre los cristianos, permitían que los sacerdotes fuesen señores temporales y guerreros. Luis tuvo a sueldo al arzobispo de Colonia, Max imiliano de Baviera, y al propio Van Galen, obispo de Munster, abate de Corbie[69] a en Westfalia, lo mismo que al rey de Inglaterra, Carlos II. Primero había socorrido a los holandeses contra este obispo y luego le pagaba para aplastarlos. Este obispo era un hombre singular que la historia no debe dejar, en modo alguno, de dar a conocer. Hijo de un asesino y nacido en la prisión donde su padre estuvo encerrado catorce años, llegó al obispado de Múnster mediante intrigas secundadas por la suerte. Apenas elegido obispo quiso despojar a la ciudad de sus privilegios. La ciudad ofreció resistencia, él la sitió, y saqueó el país que lo había elegido para pastor. Dio el mismo trato a su abadía de Corbie. Era considerado como un salteador a sueldo, que tan pronto recibía dinero de los holandeses para hacerle la guerra a sus vecinos, como lo recibía de Francia contra la república.
Suecia no atacó las Provincias Unidas, pero las abandonó en cuanto las vió amenazadas y volvió a sus antiguas alianzas con Francia, mediante algunos subsidios. Todo conspiraba para la destrucción de Holanda.