El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Después de esta batalla y no obstante los temores y la oposición de sus compatriotas, Ruyter hizo entrar en Texel la flota mercante de las Indias, defendiendo y enriqueciendo a su patria por un lado, mientras perecía por el otro. Hasta el comercio de los holandeses se sostenía y sólo se veían sus pabellones en los mares de las Indias. Cierto día en que un cónsul de Francia le decía al rey de Persia que Luis XIV había conquistado casi toda Holanda, el monarca persa contestó: “¿Como puede ser eso, si en el puerto de Ormuz hay siempre veinte holandeses por cada barco francés?”
Mientras tanto el príncipe de Orange tenía la ambición de ser buen ciudadano. Ofreció al estado los emolumentos de sus cargos y todos sus bienes para sostener la libertad; inundó los pasajes por los que los franceses podían penetrar en el resto del país. Sus activas y secretas negociaciones despertaron de su letargo al emperador, al Imperio, al consejo de España, al gobernador de Flandes. Hasta predispuso a Inglaterra a la paz. En una palabra, el rey entró en Holanda en el mes de mayo y en el mes de julio Europa empezó a conjurarse contra el.
Monterrey, gobernador de Flandes, hizo pasar secretamente algunos regimientos para socorrer a las Provincias Unidas. El consejo del emperador Leopoldo envió a Montecuculli a la cabeza de cerca de veinte mil hombres. El elector de Brandeburgo, que tenía a sueldo a veinticinco mil soldados, se puso en marcha.