El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Se constituyó abiertamente en protector de Suecia, su aliada, y aliada desgraciada, contra el rey de Dinamarca y el elector de Brandeburgo. Exigió que Dinamarca devolviera todo lo que le había tomado a Suecia, que moderase los derechos de pasaje en el mar Báltico, que el duque de Holstein fuera repuesto en sus estados, que Brandeburgo cediera la Pomerania que había conquistado, que se restablecieran punto por punto los tratados de Westfalia. Su voluntad era ley de un extremo al otro de Europa. En vano el elector de Brandeburgo le escribió la más sum isa carta, llamándolo monseñor —como se usaba—, rogándole encarecidamente le dejara lo que había adquirido, asegu rándole su celo y su servicio: [94] su sumisión fué tan inútil como su resistencia, y el vencedor de los suecos debió devolver todas sus conquistas.
Entonces los embajadores de Francia aspiraban a la preeminencia sobre los electores. El de Brandeburgo puso todos los medios de conciliación para tratar en Cléves con el conde —después mariscal— de Estrades, embajador ante los Estados generales. El rey no quiso permitir jamás que un hombre que lo representaba se sometiera a un elector y el conde de Estrades no pudo tratar.