El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El cardenal de Estrées, hombre de espíritu, pero negociador a menudo desafortunado, estaba encargado por aquel entonces de los asuntos de Francia en Roma. De Estrées, obligado a ver frecuentemente al marqués de Lavardin, no pudo ser admitido en audiencia por el papa sin recibir antes la absolución; en vano se resistió; Inocencio XI se obstinó en dársela para seguir conservando esa autoridad imaginaria por los usos en los cuales está fundada.
Luis, con la misma altivez, pero contando con los bastidores de la política, quiso darle un elector a Colonia. Ocupado en dividir o en combatir el Imperio, pretendía elevar a ese electorado al cardenal de Furstenberg, obispo de Estrasburgo, criatura suya, y víctima de sus intereses, enemigo irreconciliable del emperador, que lo había hecho encarcelar en la última guerra como alemán vendido a Francia.