El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Pocos principes fueron más desdichados que él; y no hay ejemplo en la historia de una casa tanto tiempo infortunada. El primero de los reyes de Escocia, sus abuelos, que tuvo el nombre de Jacobo, después de estar dieciocho años prisionero en Inglaterra murió asesinado con su mujer a manos de sus súbditos. Su hijo Jacobo II fué muerto a los veintinueve años, combatiendo contra los ingleses. Jacobo III, encarcelado por su pueblo, fué muerto después por los sublevados en una batalla. Jacobo IV pereció en un combate que perdió. Su nieta María Estuardo, arrojada del trono, fugitiva en Inglaterra, después de padecer dieciocho años en la prisión se vio condenada a muerte por jueces ingleses, y le cortaron la cabeza. Carlos I, nieto de María, rey de Escocia y de Inglaterra, vendido por los escoceses y condenado a muerte por los ingleses, murió sobre el cadalso en la plaza pública. Su hijo Jacobo, séptimo de este nombre y segundo en Inglaterra, de quien tratamos aquí, fué expulsado de sus tres reinos; y, para colmo de desdicha, se le discutió a su hijo hasta su nacimiento. Ese hijo trató de ascender al trono de sus padres tan sólo para hacer perecer a sus amigos a manos del verdugo; y hemos visto al príncipe Carlos Eduardo, que en vano reunía a las virtudes de sus padres el valor del rey Juan Sobieski, su abuelo materno, ejecutar las hazañas y soportar las desgracias más increíbles. Si algo justifica a los que creen en una fatalidad a la cual nada puede sustraerse, es esta serie continua de desventuras que persiguió la casa de los Estuardo durante más de trescientos años.