El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Francia, aliada a Suecia, a Holanda, a Saboya, a Portugal, y teniendo en su favor los votos de los demás pueblos que permanecían en la inacción, sostenía contra el Imperio y España una guerra ruinosa para los dos partidos y funesta para la casa de Austria. Esa guerra era semejante a todas las que se han producido desde hace tantos siglos entre los príncipes cristianos, en las que millones de hombres son sacrificados y provincias enteras devastadas, para obtener algunas pequeñas ciudades fronterizas, cuya posesión rara vez vale lo que ha costado su conquista.
Los generales de Luis XIII habían tomado el Rosellón; los catalanes acababan de entregarse a Francia, protectora de la libertad que defendían contra sus reyes; pero esos éxitos no impidieron que los enemigos to mara n Corbie en 1636 y llegaran hasta Pontoise. El miedo ahuyentó de París a la mitad de sus habitantes; y el cardenal de Richelieu, en medio de sus vastos proyectos para abatir el poder austríaco, se vió forzado a imponer a cada una de las puertas cocheras de París la obligación de suministrar un lacayo para ir a la guerra, y para rechazar a los enemigos de las puertas de la capital.
Los franceses habían hecho, pues, mucho daño a los españoles y alemanes, pero no habían sufrido menos.
FUERZAS DE FRANCIA DESPUÉS DE LA MUERTE DE LUIS XIII Y COSTUMBRES DE LA ÉPOCA