El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV No eran todavía ni enemigos abiertamente declarados ni estaban todos reunidos: el príncipe de Orange no había salido aún de Texel para ir a expulsar al rey, su suegro, cuando ya Francia, tenía ejércitos en las fronteras de Holanda y sobre el Rin. (22 de septiembre de 1688) El rey había enviado a Alemania, al frente de un ejército de cien mil hombres, a su hijo el delfín, a quien llamaban Monseñor, príncipe moderado en sus costumbres, modesto en su conducta, que parecía asemejarse en todo a su madre. Tenía veintisiete años de edad. Por primera vez se le confiaba un comando, después de haberse asegu rado bien de que, por su carácter, no abusaría. El rey le dijo públicamente a su partida: “Hijo mío, enviándoos a mandar mis ejércitos, os doy la ocasión de hacer conocer vuestro mérito: mostradlo a toda Europa a fin de que cuando yo muera no se advierta que el rey ha muerto.”
El príncipe tuvo una comisión especial para mandar, como si fuera sencillamente uno de los generales elegidos por el rey. Su padre le escribía: “A mi hijo el delfín, mi teniente general, al mando de mis ejércitos en Alemania.”