El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los asuntos políticos se trataban en el consejo, las resoluciones se tomaban allí; el marqués de Torcy, joven todavía, estaba encargado sólo de su ejecución. Todo el consejo quería la paz. El duque de Beauvillier, sobre todo, exponía con calor la miseria de los pueblos: madame de Maintenon estaba impresionada; el rey no era insensible a ello. Esta miseria impresionaba tanto más cuanto que se caía en ella desde el estado floreciente en que el ministro Colbert había puesto el reino. Los grandes establecimientos, de todo género, habían sido extraordinariamente costosos, y la economía no remediaba el desequilibrio de esos gastos forzosos. Este mal interior asombraba porque no se lo había sentido jamás desde que Luis XIV gobernaba por sí mismo. Estas son las causas de la paz de Ryswick.[135] Sentimientos virtuosos influyeron en ella ciertamente. Los que piensan que los reyes y sus ministros le rinden tributo sin tregua
y sin medida a la ambición, se engañan tanto como los que se los imaginan pensando sólo en la felicidad del mundo.