El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los conflictos del mediodía de Europa tuvieron otro origen. Se trataba de recoger los despojos del rey de España, cuya muerte estaba próxima. Las potencias, que devoraban ya imaginariamente esa inmensa herencia, hacían lo que vemos hacer con frecuencia durante la enfermedad de un anciano rico y sin hijos. Su mujer, sus parientes, sacerdotes, oficiales de justicia comisionados para recibir las últimas disposiciones de los moribundos, lo asedian por todos lados para arrancarle una palabra favorable: algunos herederos consienten en repartir la herencia, otros se aprestan a disputarla.
Luis XIV y el emperador Leopoldo tenían el mismo grado de parentesco: ambos descendían de Felipe III por las mujeres; pero Luis era hijo de la mayor. El delfín tenía una ventaja más grande todavía sobre los hijos del emperador, porque era nieto de Felipe IV, y los hijos de Leopoldo no descendían de él. La casa de Francia tenía, pues, todos los derechos naturales. Basta con echar una mirada sobre el cuadro siguiente:
Rama Francesa: ANA MARÍA, la mayor, mujer de Luis XIII, en 1615.
Rey de España: FELIPE IV
Rama Alemana: MARÍA ANA, la menor, esposa de Fernando III, emperador en 1631.