El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El joven archiduque, que fué después el emperador Carlos VI, mencionaba constantemente a los españoles con un nombre injurioso. Aprendió entonces cuánto deben pesar sus palabras los príncipes. Un obispo de Lérida, embajador de Madrid en Viena, descontento de los alemanes, sazonó sus discursos, los envenenó en sus despachos, y escribió de su propia mano cosas más injuriosas para el consejo de Austria que las pronunciadas por el archiduque contra los españoles. “Los ministros de Leopoldo, escribía, tienen el espíritu hecho como los cuernos de las cabras de mi país, pequeño, duro y torcido.” Esta carta se hizo pública. Llamaron al obispo de Lérida, y, a su regreso a Madrid, no hizo más que aumentar la aversión de los españoles hacia los alemanes.