El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Los que aprecian más el mérito de haber defendido a su patria y la victoria de haber ganado un reino sin tener ningún derecho natural, de haberse mantenido en el sin ser querido, de haber gobernado soberanamente Holanda sin subyugarla, de haber sido el alma y el jefe de la mitad de Europa, de haber tenido los recursos de un general y el valor de un soldado, de no haber perseguido jamás a nadie por su religión, de haber despreciado todas las supersticiones de los hombres, de haber sido sencillo y modesto en sus costumbres, le darán, sin duda, a Guillermo el sobrenombre de grande antes que a Luis XIV. Aquellos a quienes impresionan más los placeres y el boato de una corte brillante, la magnificencia, la protección dada a las artes, el celo por el bien público, la pasión por la gloria, el talento de reinar; a quienes admiran más la arrogancia con la que los ministros y generales han anexado provincias a Francia, a una orden de su rey; a quienes sorprende más el haber visto a un solo estado resistir a tantas potencias; los que aprecian más a un rey de Francia que sabe dar España a su nieto que a un yerno que destrona a su suegro; por último, los que sienten mayor admiración por el protector que por el perseguidor del rey Jacobo, preferirán a Luis XIV.