El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Marlborough, de regreso en Londres después de esta campaña, recibió los honores de los cuales se puede gozar en una monarquía y en una república; la reina lo hizo duque y, lo que es más halagador, recibió el agradecimiento de las dos cá mara s del Parlamento cuyos diputados fueron a cumplimentarlo a su casa.
Entretanto, surgía un hombre que parecía poder reafirmar la fortuna de Francia: era el mariscal duque de Villars, entonces teniente general y a quien hemos visto después como generalísimo de los ejércitos de Francia, de España y de Cerdeña, a la edad de ochenta y dos años, oficial audaz y pleno de confianza. Fué el artesano de su propio destino por la tenacidad con que supo ir más allá de su deber. Desagradó a veces a Luis XIV y, lo que era más peligroso, a Louvois, porque les hablaba con la misma audacia con que servía. Se le reprochaba el no tener una modestia digna de su valor; pero al fin se dieron cuenta de que poseía un genio hecho para la guerra y para dirigir franceses. Se le hizo progresar en pocos años después de tenerlo olvidado largo tiempo.