El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Se ha dicho, y se ha escrito, y todas las historias lo han repetido, que el emperador hizo erigir en las llanuras de Bleinheim un monumento de esta derrota, con una inscripción deshonrosa[176] para el rey de Francia; pero ese monumento no existió jamás. Solamente Inglaterra erigió uno a la gloria del duque de Marlborough. La reina y el Parlamento mandaron construir para él, en el más importante de sus dominios, un palacio
inmenso que lleva el nombre de Bleinheim. La batalla está representada en los cuadros y las tapicerías. El agradecimiento de las cá mara s del Parlamento, de las ciudades y las villas, las aclamaciones de Inglaterra, fueron el primer premio que recibió por su victoria. El poema del célebre Addison-monumento más duradero que el palacio de Bleinheim— es considerado por esta nación guerrera y sabia como una de las recompensas mis honorables del duque de Marlborough. El emperador lo hizo príncipe del Imperio dándole el principado de Mindelheim, que después fué cambiado por otro; pero jamás fué conocido con este título, habiéndose convertido el de Marlborough en el nombre más hermoso que pudiera llevar.