El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Una de las primeras hazañas de las tropas inglesas fué tomar Gibraltar, que pasaba con razón por ser inexpugnable. Una larga cadena de rocas escarpadas impiden toda aproximación del lado de tierra, y no hay puerto. Una bahía larga, insegura y borrascosa deja los barcos expuestos a las tempestades y a la artillería de la fortaleza y del muelle: sus ciudadanos solos la defenderían de mil barcos y cien mil hombres; pero esta misma fuerza fué la causa de la captura. Había solamente cien hombres de guarnición, y era suficiente; pero descuidaban un servicio que creían inútil. El príncipe de Hesse desembarcó con mil ochocientos soldados en el istmo situado al norte, detrás de la ciudad: pero de ese lado, una roca escarpada hace la ciudad inatacable. La flota disparó en vano quince mil cañonazos. Por último, algunos marineros, en el curso de una de sus diversiones se acercan en barcas, bajo el muelle cuya artillería debía fulminarlos, pera que no disparó. Suben al muelle y se apoderan de él, las tropas acuden y esa ciudad inexpugnable se ve obligada a rendirse. (4 de agosto de 1704) Todavía es de los ingleses en el tiempo en que escribo.[178][179] España, convertida de nuevo en potencia bajo el gobierno de la princesa de Parma, segunda mujer de Felipe V, y victoriosa después en África y en Italia, ve todavía con dolor impotente a Gibraltar en manos de una nación septentrional, cuyos barcos apenas frecuentaban, hace dos siglos, el mar Mediterráneo.