El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Mientras los asuntos militares de Francia empeoraban día a día, el rey creyó que haciendo aparecer a su nieto, el duque de Borgoña, al frente de los ejércitos de Flandes, la presencia del presunto heredero de la corona reanimaría la emulación, que comenzaba a perderse demasiado. El príncipe, de espíritu firme e intrépido, era piadoso, justo y filósofo. Estaba hecho para mandar a sabios. Discípulo de Fenelon, arzobispo de Cambrai, amaba sus deberes, amaba a los hombres y deseaba hacerlos dichosos. Instruido en el arte de la guerra, consideraba este arte más bien como azote del género humano y como una necesidad desgraciada que como una fuente de gloria. Se colocó a este príncipe filósofo frente al duque de Marlborough y se le dio, para ayudarlo, al duque de Vendôme. Sucedió lo que sucede con mucha frecuencia: el gran capitán no fué escuchado suficientemente, y el consejo del príncipe contrapesó a menudo las razones del general. Se formaron dos partidos; mientras en el ejército de los aliados no habla más que uno: el de la causa común. El príncipe Eugenio se hallaba entonces cerca del Rin, pero todas las veces que estuvo con Marlborough fue de su misma opinión.