El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El poner sitio a una ciudad tan grande y tan fortificada como Lila sin ser dueño de Gante, teniendo que enviar los convoyes desde Ostende y que conducirlos por una calzada estrecha, expuestos a ser sorprendidos en cualquier momento, fué considerado por Europa como una acción temeraria; pero las desavenencias y la incertidumbre que reinaban en el ejército francés la hicieron excusable y el resultado la justificó. Sus grandes convoyes pudieron ser robados, pero no lo fueron; las tropas que los escoltaban debían ser derrotadas por un número superior, y resultaron victoriosas. El ejército del duque de Borgoña, pudiendo atacar las trincheras del ejército enemigo, todavía incompletas, no las atacó (23 de octubre de r7o8). Lila fué tomada ante el asombro de toda Europa, que creía que el duque de Borgoña estaba en situación de sitiar a Eugenio y a Marlborough, y no que estos generales fueran capaces de sitiar Lila. El mariscal de Boufflers la defendió durante cerca de cuatro meses.
Los habitantes se acostumbraron de tal modo al estampido del cañón y a todos los horrores que un asedio trae consigo, que los espectáculos que se daban en la ciudad estaban tan frecuentados como en tiempos de paz, y que una bomba caída cerca de la sala de la comedia no interrumpió en lo más mínimo el espectáculo.