El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV En otros tiempos, un papa habrÃa excomulgado a cualquier emperador que le hubiese disputado el más mÃnimo derecho; y esta excomunión habrÃa hecho caer al emperador del trono; pero estando el poder de las llaves reducido poco más o menos al punto en que debe estarlo, Clemente XI, animado por Francia, se atrevió, sólo por un momento, a servirse del poder de la espada. Se armó, pero se arrepintió pronto. Vio que los romanos, acostumbrados a un gobierno completamente sacerdotal, no eran aptos para manejar la espada. Se desarmó, le dejó Comacchio en depósito al emperador y consintió en escribirle al archiduque: A nuestro queridÃsimo hijo, rey católico en España. Una flota inglesa en el Mediterráneo y tropas alemanas en sus tierras lo obligaron luego a escribir: A nuestro queridÃsimo hijo, rey de las Españas. Este sufragio del papa, sin valor en el imperio de Alemania, valÃa algo para el pueblo español, a quien se le habÃa hecho creer que el archiduque era indigno de reinar porque lo protegÃan los herejes que se habÃan apoderado de Gibraltar.