El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Mientras esta sorprendente revolución asombraba a los aliados, otra más sorda, pero no menos decisiva, se preparaba en Inglaterra. Una alemana, por su mal proceder, había hecho perder a la casa de Austria la sucesión toda de Carlos V y, con ello, había sido el primer móvil de la guerra; una inglesa, por sus imprudencias, originó la paz. Sara Jennings, duquesa de Marlborough, gobernaba a la reina Ana y el duque gobernaba el Estado, pues tenía en sus manos las finanzas en la persona del gran tesorero Godolphin, padre político de una de sus hijas. Su yerno Sunderland, secretario de Estado, le sometía el gabinete; la casa de la reina, en la que mandaba su mujer, estaba a sus órdenes. Era dueño del ejército, de cuyos cargos disponía. Dos partidos, los whighs y los torys, dividían Inglaterra; los whighs, encabezados por él, lo hacían todo por su grandeza, y los torys se habían visto obligados a admirarlo y a callarse. No es impropio de la historia agregar que el duque y la duquesa eran las personas más hermosas de su tiempo, y que esta ventaja seduce también a la multitud, cuando va unida a las dignidades y a la gloria.