El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV Las negociaciones, que al tin se iniciaron abiertamente en Londres, tueros más saludables. La reina envió al conde de Strafford, embajador en Holanda, a comunicar las proposiciones de Luis XIV. Ya no se le pedía la venia a Marlborough. El conde de Strafford obligó a los holandeses a nombrar plenipotenciarios y a recibir a los de Francia.[211]
Tres particulares seguían oponiéndose a esa paz: Marlborough, el príncipe Eugenio y Heinsius persistían en su propósito de abatir a Luis XIV. Pero cuando el general inglés volvió a Londres a fines de 1711, se le quitaron todos los cargos. Se encontró con una nueva cá mara baja y no obtuvo la mayoría de la alta, pues la reina creó nuevos pares para debilitar el partido del duque y fortificar el de la corona. Fué acusado, como Escipión, de malversación, y se libró, casi igual que él, por su gloria y por su retiro. Era todavía poderoso en su infortunio, y el príncipe Eugenio no vaciló en ir a Londres para secundar a su facción. Este príncipe tuvo la acogida debida a su nombre y a su fama, y la negativa que sus proposiciones merecían. Prevaleció la corte y el príncipe Eugenio regresó solo a terminar la guerra; y era un nuevo acicate para él el esperar nuevas victorias, sin compañero que compartiera el honor.