El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV La reina de Inglaterra, más fiel a sus tratados que a los intereses de su país, no socorrió esa ciudad, lo cual indignó a los ingleses, que se hacían el reproche que se habían hecho los romanos por haber dejado destruir Sagunto. El emperador de Alemania prometió inútiles socorros. Los sitiados se defendieron con un valor doblado por el fanatismo; los sacerdotes, los monjes corrieron a las armas y a las trincheras como si se hubiese tratado de una guerra de religión. El fantasma de la libertad los hizo sordos a las proposiciones de su soberano. Más de quinientos eclesiásticos murieron en ese sitio con las armas en la mano; podemos imaginarnos hasta qué punto sus discursos y su ejemplo habrán animado a las gentes.