El Siglo de Luis XIV
El Siglo de Luis XIV El secretario de Estado Guériégaud, que vendió su cargo a Colbert, no fué menos perseguido por la cá mara de justicia, que le quitó la mayor parte de su fortuna. Lo más singular de los fallos de esta cá mara es el haber condenado a un obispo de Avranches a pagar una multa de doce mil francos; se llamaba Boisléve[240] y era hermano de un recaudador copartícipe suyo en las concusiones.[241]
Saint-Évremond, adicto al superintendente, quedó envuelto en su desgracia. Colbert, buscando por todas partes pruebas contra el que deseaba perder, mandó apoderarse de los papeles confiados a madame de Mesás~Belhivre, y en esos papeles se encontró la carta manuscrita de SaintÉvremond sobre la paz de los Pirineos. Le leyeron al rey esta. broma, haciéndola pasar por crimen de Estado. Colbert, que desdeñaba vengarse de Hesnault, hombre oscuro, persiguió en Saint-Évremond al amigo de Fouquet que odiaba y al elevado espíritu que temía. El rey tuvo la extrema severidad de castigar una burla inocente hecha hacía mucho tiempo contra el cardenal Mazarino, a quien, por otra parte, no echaba de menos, y a quien toda la corte había injuriado, calumniado y proscrito impunemente durante varios años. De mil escritos, dirigidos contra el ministro fué castigado el menos mordaz, y lo fué cuando ya había muerto.